EL NEOLIBERALISMO HA FRACASADO EN LATINOAMÉRICA, VUELVEN CON MÁS FUERZA LOS GOBIERNOS PROGRESISTAS

07/10/2019

A partir de la ofensiva restauradora del imperio por recuperar su patio trasero desde el año 2015, muchos analistas se adelantaron en señalar que estábamos al comienzo de un largo ciclo de gobiernos de derecha. No obstante, todos esos discursos se derrumbaron a partir del inesperado triunfo de Manuel López Obrador en México; su victoria demostraba que, si bien herido seriamente, este ciclo no había muerto. Después, el desastroso gobierno de Macri, que empobreció a los argentinos y su contundente derrota en las Primarias presidenciales de este año fue otra señal del fracaso de las medidas de ajuste neoliberal que el FMI impone a nuestros pueblos. El pueblo argentino no olvidó la gestión de Néstor (+) y de Cristina Fernández de Kirchner votando por el fin del macrismo y el retorno del progresismo.

 

Y qué decir de Ecuador, en donde el desgobierno de Lenin Moreno, traicionando el programa que lo llevó al poder, se entregó sin más a los grupos de poder y aceptó sumiso el paquete neoliberal del Fondo Monetario Internacional. Lo único que ha logrado hasta ahora es aumentar el desempleo, la pobreza y la pobreza extrema que agobia a más de la mitad de la población. Aunque cuenta con el apoyo de ciertas organizaciones sociales, para cuyos dirigentes importaron más algunos cargos en el sector público que el sufrimiento del pueblo, el presidente Moreno no ha podido imponer la receta fondomonetarista que incluye flexibilización laboral, privatización del  patrimonio público y del IESS, desaparición del Seguro Social Campesino, total apertura comercial, gracias a la resistencia popular, que, todavía débil y aún desarticulada, ha sido suficiente para evitar las desastrosas medidas, similares a las que Macri impuso a los argentinos. Pero en Ecuador se anuncian nuevas y más contundentes acciones de resistencia unitaria de trabajadores, de estudiantes, de campesinos filiales de la CLOC-Vía Campesina, para cerrar definitivamente las intenciones de Lenin Moreno de llevarnos al desastre neoliberal y construir una alternativa progresista frente a sectores de derecha que, dicho sea de paso, han demostrado total incapacidad para  construir una alternativa nacional, que no sean las medidas del FMI.

 

El fantasma antineoliberal recorre Latinoamérica, en Chile de Piñera, laboratorio de las políticas neoliberales, estudiantes y profesores luchan por la gratuidad de la educación y la salud. En Brasil, la población se enfrenta a diario en contra de las medidas del fascista Bolsonaro; en Perú, el pueblo, pero especialmente los campesinos han perdido el miedo al poder y empiezan a ganar batallas en contra de la megaminería que solamente deja pobreza, destrucción de los recursos naturales y graves enfermedades entre la población. En Colombia, el incumplimiento de los acuerdos de paz y el asesinato de cientos de líderes, lideresas sociales y ex guerrilleros por parte del gobierno de Duque ha sido la causa del retorno de las FARC a la lucha armada. Los pueblos cubano y venezolano resisten heroicamente al criminal bloqueo impuesto por los Estados Unidos.

 

En Centroamérica, el total fracaso de los Tratados de Libre Comercio, solamente generaron pobreza y desempleo, son la causa de las grandes caravanas de miles de familias que intentan cruzar la frontera hacia los Estados Unidos en busca del todavía aún recordado sueño americano.

Ese es el escenario de crisis, pero también de esperanza que anima a los pueblos de Latinoamérica por la transformación social.

 

Ahora, nuestro referente es Bolivia, en donde el compañero Evo Morales con un programa progresista, democrático y nacionalista, ha logrado transformar la pobreza y desesperanza del pueblo, agobiado por políticas neoliberales en el pasado, en mejores condiciones de vida y una visión optimista por un futuro con mejores días.

Sin embargo, la superación del neoliberalismo en nuestra Latinoamérica y la construcción de sociedades más justas, equitativas y solidarias, no será fácil; se requiere de acciones de unidad de amplios sectores del pueblo en torno a un programa democrático, incluyente, que superando las diferencias articule todas las demandas y se constituya en un pacto social contra el neoliberalismo.

 

 

¡¡¡ No al neoliberalismo!!!

¡¡¡ No a las privatizaciones!!!

¡¡¡ La Soberanía Alimentaria, es el camino de los pueblos!!!

 

 

 

Romelio Gualan J.

Presidente de la CNC-EA

CNC-EA / SEP-2019

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