La FENOCIN frente a los últimos acontecimientos suscitados alrededor de la aprobación de la Ley de Aguas

A A partir del anterior martes 4 de mayo de 2010, en que se suscitaron todos los acontecimientos de dominio publico, alrededor de la aprobación de Ley de Agua y Recursos Hídricos, va quedando claro para todos los ecuatorianos que la construcción de esta ley nunca fue llevada de buena manera, pues no cabe otra cosa que pensar dentro de un contexto en que la Comisión de Soberanía Alimentaria de la Asamblea Nacional llega a arrojar 4 textos de ley - uno de mayoría y tres de minoría - Esto, simplemente quiere decir, que casi ningún tipo de consenso se ha podido construir alrededor de la ley mencionada y que los acercamientos entre los diferentes actores prácticamente no han existido.

 

 

En contra de esto, el ejecutivo arguye que se han realizado 50 foros a nivel local, regional y nacional pero, al parecer, el proceso metodológico ha sido de tal manera errado que en realidad solo se ha dado 1 foro con 49 repeticiones, dentro de las cuales nunca se ha llegado a limar asperezas o ha incluir la opinión de los sectores enfrentados. El proceso de acercamiento entre diferentes partes, alrededor de un tema de tanta polémica, nunca puede ser el de los simples foros de validación, debe ser llevado adelante bajo los conceptos y las metodologías de manejo y resolución de conflictos que, parece, nunca se utilizaron en este proceso.

 

Este ha sido el abono para toda la conflictividad desatada en estos momentos, y esta radicado en los errores de grupos políticos que malentienden sus posibilidades, o sus deseos, de hegemonía y que, por lo tanto, malentienden también las implicaciones de una democracia participativa.

 

Estos errores, sin embargo, nunca logran permanecer por demasiado tiempo sin hacer crisis. Y esto es, precisamente, lo que tenemos en el presente momento: una crisis de proporciones tales, que ninguno de los grupos enfrentados es capaz ya, de primar sobre los otros y de resolver el asunto mediante los votos. Por esta razón, la FENOCIN, ha lanzado a los grupos mas polarizados: gobierno y CONAIE, una propuesta que intenta crear espacios de negociación intermedios, que no proporcionen la hegemonía a ninguno de los dos grupos y que aseguren los intereses principales del pueblo ecuatoriano en su conjunto.

 

Frente a esto, saludamos la respuesta del presidente de la Asamblea Nacional: Arq. Fernando Cordero, de coadyuvar en crear puentes que abonen el camino hacia la construcción de soluciones razonables y de puntos intermedios basados en concesiones mutuas, como siempre ha sido la intención de FENOCIN.

 

Hacemos votos porque estos esfuerzos, sean entendidos y apoyados por todas las partes y en especial por el gobierno nacional, que debe empezar a notar como el tremendo apoyo mantenido desde su inicio, hoy empieza a flaquear por mantener con tozudez, esquemas de relación con sectores del pueblo ecuatoriano, que están por completo desubicados, y que dan cuenta de su poca comprensión de las implicaciones de la participación de la sociedad organizada dentro del quehacer del estado y del gobierno.

 

Sin embargo, nosotros seremos los últimos en abandonar los intentos, por el bien del país, de lograr consensos y seguiremos estando a la espera de señales claras desde el ejecutivo de que sus posiciones no son infranqueables, de que no preferirá pactar con la derecha política del país, de que tiene la disposición de animo para democratizar sus actitudes y de que finalmente negociará y concederá, en la medida de lo posible, espacio a los pedidos de los sectores más postergados de la población ecuatoriana.